Home Entretenimiento Israel Fernández, cantaor: “Pobre del que no viva con pasión, porque estará...

Israel Fernández, cantaor: “Pobre del que no viva con pasión, porque estará muerto”

24
0

En el universo jondo de Israel Fernández (Corral de Almaguer, Toledo, 1989) no existen las partituras. El artista, que se dio a conocer con 9 años tras ganar el concurso de TVE ‘Tu gran día’, que ha sido nominado dos veces a los Grammy Latinos, y que ya ha publicado seis discos, proyectando su privilegiada voz cada vez más lejos, defiende que el cante no se aprende, sino que es un sentido con el que naces. “Ojo, que eso no quiere decir que no haya que escuchar mucha música para mejorar. Solo teniendo presentes a los grandes puedes crear tu personalidad propia”.

Cuando el cantaor manchego habla de su ‘sentío’, en uno de los capítulos de la serie documental ‘Maestros del tiempo’ —creada por Cervezas Alhambra para Movistar Plus—, define su personalidad artística como “eso que viene de la devoción que le brindas a lo que haces, y también de la información necesaria que atesoras para no repetirte en lo que ya está hecho”. Porque a este cantaor y compositor de 35 años le preocupa que la gente no se atreva a marcar la diferencia, en su profesión y en la vida. Compartir su pasión es la razón de su día a día. Y esto sucede desde que, siendo un niño, se subió a un escenario del que ya nunca se ha bajado. “No sé hacer otra cosa”.

Fernández durante su intervención en ‘Maestros del tiempo’. (Cortesía)

¿Vocación, casualidad o necesidad? ¿Por qué eres cantaor y no cualquier otra cosa?

Todo me ha llegado de manera muy natural. Fíjate si es natural que no me ha dado tiempo ni a elegir. Porque yo no elegí. Yo soy lo que soy porque Dios lo ha querido, la vida lo ha querido, y aparte es una cosa que siento que está muy arraigada en mi corazón. Nací con esto.

Nunca me he planteado trabajar en otra cosa, porque yo tengo devoción por el flamenco, y aporto mi granito de arena con el cante para que esté en el mejor sitio posible. Lo merece. Como en su día dijo el maestro Enrique Morente, ante la pregunta de cómo querría ser recordado, ‘como un aficionado al flamenco’. A mí me pasa igual, aspiro a ser un buen aficionado a este arte.

Antes de que nos pille en un renuncio la IA y el ChatGPT… ¿Alguna referencia a la que hayas ‘copiado y pegado’ más que a otra?

Nunca he querido ser nada ni ser nadie, solo voy andando el camino dejándome llevar. No soy ambicioso. Hay tanto hecho ya en el flamenco, que con aportar un granito de arena me vale… Como dijo el maestro Paco de Lucía, ‘con que te recuerden’ ya me doy por satisfecho. Mi inspiración, por supuesto, son Camarón y Paco de Lucía. Ellos me abrieron un nuevo mundo. Después, Pastora ‘La Niña de los Peines’, imprescindible.

De Corral de Almaguer, Toledo, para el mundo. (Cortesía)

¿Eres de los que se ha currado llegar hasta aquí, con sangre, sudor y lágrimas, o has tenido la suerte justa y necesaria?

He trabajado mucho, eso seguro. Sin embargo, llamamos trabajo a algo que nos cuesta hacer, al sacrificio de cada día, cuando resulta que a mí el flamenco no me cuesta trabajo. Para mí ha sido tanta la felicidad de poder cantar, que llevo desde los 9 años haciéndolo y no he parado. El flamenco no es un esfuerzo, es un privilegio; me hace sentir libre, no hay nada material comparable. Cantando me siento a salvo.

“He cantado en muchos pueblos, he viajado muchísimo. He picado mucha piedra, pero cantar me hace feliz”, Israel Fernández

La suerte existe, pero sin trabajo no vale para nada. Es como estar enamorado, luego tienes que mimar y cuidar ese amor, si no, lo pierdes. He cantado en muchos pueblos, he viajado muchísimo. He picado mucha piedra, pero cantar me hace feliz.

¿Qué papel juega la inspiración en todo esto?

La inspiración viene del trabajo y la dedicación. No surge porque sí. Hay que escuchar mucha música. Los mejores genios son los que roban a los grandes, a todos. El que plagia es el que roba de uno, y el que crea el que roba de muchos.

Sesión de fotos para la portada del disco ‘Pura Sangre’ (2023). (Cortesía)

Para vivir y ser razonable (y puntualmente) feliz necesitas…

Necesito amor, por supuesto. Salud, evidentemente, y a mi familia.

Esa vez en la que dijiste “quién me manda a mí meterme en esto…”.

No me ha pasado. Siempre que he hecho algo lo he hecho poniéndole mis cinco sentidos, porque quiero hacerlo. El arte se comparte. En mis dos primeros discos me dejé llevar más por ser más jovencito, esa impulsividad… Algo de lo que para nada me arrepiento, porque también forma parte de mi historia. Es aprendizaje.

“En mi flamenco no hay partituras, porque todo surge desde dentro, del alma. Por eso necesito crear en silencio”, Israel Fernández

Mójate y dinos eso en lo que eres realmente bueno, sin paños calientes ni falsa modestia. Otorguemos a nuestra vanidad el lugar que merece.

Te diría, aunque me da vergüenza, que soy bueno cantando. No me gusta decirlo en público, pero no sé hacer otra cosa. Llevo años escribiendo, componiendo a partir de mis vivencias. En mi flamenco no hay partituras, porque todo surge desde dentro, del alma. Por eso necesito crear en silencio.

No puedes soportar, es superior a tus fuerzas…

Me saca de mis casillas la pretensión. Pretender algo que no eres. Y la falta de lealtad.

Como él mismo declara, es bueno cantando ‘porque es lo único que sé hacer’. (Cortesía)

¿Eres de los que alimentan las listas de espera de los terapeutas y psicólogos, o tú te lo guisas y tú te lo comes?

Yo, gracias a Dios, nunca lo he necesitado. Y te digo esto cuando mi madre tomas sus pastillas desde hace muchísimos años, cosas de familia, cosas de la vida. Ella sí va al psicólogo. Pero una cosa es ir porque sí, a la primera de cambio, y otra muy diferente por enfermedad. Yo no lo he necesitado. Aunque soy consciente de que no es nada malo, todo lo contrario.

Tener alguien con quien hablar, igual que hablas con un amigo, con alguien que te comprenda y te aconseje, es fantástico. No que te siga la corriente, sino que te aconseje bien. Yo, gracias a Dios, tengo amistades bonitas, leales, con las que puedo hablar y me dicen las verdades sin disfrazarlas.

Te equivocaste, hasta el fondo, cuando…

Nunca he hecho nada malo conscientemente, en todo caso cosas que me han perjudicado a mí. Trasnochar algún día que otro, de estas veces que te pegas una fiesta más tiempo de lo debido… Pero la verdad es que nunca me han echado de ningún sitio ni he metido la pata de mala manera. Aunque no estamos libres de nada.

“Cuando era ‘chiquetito’ e iba con mis padres a casa de mis abuelos, aquello era magia. Nunca he vuelto a tener esa sensación tan especial”, Israel Fernández

Un recuerdo que aún te pone la piel de gallina.

Cada vez que pienso en mi abuela, que me crie con ella, me entra mucha nostalgia. Mi infancia, cuando era ‘chiquetito’ e iba con mis padres a casa de mis abuelos, aquello era magia. Nunca he vuelto a tener esa sensación tan especial.

¿Qué le está pasando al mundo? ¿Y a tu profesión?

Al mundo lo que le está pasando es que está pretendiendo mucho. En cuanto al flamenco, goza de buena salud, hay jóvenes que despuntan… aunque el flamenco tiene vida por sí solo, porque este arte da vida. Pero igual que digo esto, te diré que veo monotonía, todo el mundo hace lo mismo, pocos se atreven a ser diferentes. Y es una pena. Esto pasa en mi profesión, y en todas las profesiones del mundo. Otra cosa que me preocupa es que falta humildad.

Ilusión, pasión, curiosidad, generosidad… ¿Cualquier parecido con tu realidad, es pura coincidencia o son tu Biblia?

Me siento identificado con la pasión. ¡Pobre del que no viva con pasión, porque estará muerto! La curiosidad, imprescindible, porque la curiosidad trae información. Hay que ser generoso con los demás y con uno mismo, no para que la gente te aplauda. Darlo todo. Si das algo, dalo de verdad, que no sea una pose. La única razón de mi cante es compartirlo. El cante no se aprende, porque sale desde dentro. Se nace con ello.

La vida desde la honestidad. (Cortesía)

¿Por qué crees que tu arte convence a propios y extraños, y te ha llevado desde tu pueblo en Toledo hasta el Teatro Real, pasando por escenarios de todo el mundo?

El arte no tiene que convencer, tiene que transmitir.

Jamás te atreverías a…

Tirarme desde un helicóptero al mar, ni a un metro. (Risas).

“Me he criado en una familia noble, humilde, en un barrio con corazones bonitos. Ellos me ayudan a pisar firme”, Israel Fernández

O sea, que si te llaman de Supervivientes, les decimos que no.

Hombre, si baja ese helicóptero hasta la orilla… lo podemos intentar. Le tengo respeto al mar, me da pánico.

Prefieres pisar suelo firme.

Me he criado en una familia noble, humilde, en un barrio con corazones bonitos y eso lo tengo yo marcado a fuego en mi sangre. Ellos me ayudan a pisar firme.

Israel Fernández, una voz privilegiada que arrasa en el flamenco. (Cortesía)

Lo primero que piensas al levantarte por la mañana es…

Dar gracias a Dios porque he abierto los ojos un día más. Después, pienso en qué música voy a escuchar, antes de desayunar. Escucho, por ejemplo, a Paco o a Camarón y entonces ya puedo tirar con todo lo que llegue el resto del día.

Esa anécdota que aún no ha salido en TikTok, pero con la que, seguro, nos sacas una sonrisa…

Una vez con Diego del Morao, guitarrista y compadre. Habíamos terminado un concierto y nos fuimos a un parque a tomar unas cervezas. Vimos un veintiucatro horas y nos metimos. ¡Esto tiene mucha gracia, eh! (Adelanta). Cuando abrí la nevera para coger unas cervezas frías, metí el brazo y de repente me aparece una señora desde dentro. ‘A partir de las diez no se vende cerveza, suelta esa botella’, me dijo. Casi me da un infarto. La nevera era transparente y ella estaba dentro recogiendo, por el otro lado. Parecía una cámara oculta. Nos entró un ataque de risa.

Para colmo, al salir, había un lineal con sartenes y Diego del Morao las rozó. Se cayeron todas al suelo, montó un escándalo tremendo. La chica creyó que lo habíamos hecho en venganza. ¡Para nada! Le pedimos perdón y la ayudamos a colocar todas las sartenes. Aquello fue muy cómico.

Perdón, por favor, gracias. ¿Eres de los que practican esta fórmula en desuso?

Pedir perdón no me cuesta nada. Lo de las gracias… Resulta que en mi familia nunca nos damos las gracias, porque consideramos que no hace falta darnos las gracias porque con una mirada nos entendemos. Esa ha sido siempre la filosofía, nunca hemos utilizado la palabra ‘gracias’ porque sobra, se da por hecho.

“En mi familia nunca utilizamos la palabra ‘gracias’, con una mirada nos entendemos”, Israel Fernández

Lo más complicado de tu profesión es…

Saber empezar y saber terminar.

¿Qué piensas de ti cuando te ves?

Cuando entra el duende, que pasa poco, te escuchas y le das gracias a Dios. Es muy grande. Pero no cuando canto y me veo después, me saco muchas faltas. Yo no sé leer música, soy autodidacta a tope, pero sé mucho de flamenco y veo cuando las cosas no están bien hechas. El flamenco me nace en las entrañas. Con el tiempo, uno se va volviendo más correcto. No me gusta ser perfecto, me gusta ser correcto.

Ahora mismo tienes los cinco sentidos trabajando en…

Tengo muchas cosas, un mar de estrellas en mi cabeza y en mi corazón. Estoy escribiendo y en otoño saldrá un EP con un guitarrista anónimo, Antonio ‘El Relojero’. Está grabado en directo en las peñas flamencas, guitarra y cante. También preparo otro disco con mi compadre, Diego del Morao.

comentarios

Comentarios

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here